El Nacionalismo en tiempos de fraude electoral

Análisis y Convocatoria

EL NACIONALISMO EN TIEMPOS DE FRAUDE ELECTORAL

El Nacionalismo en tiempos de fraude electoralEn las últimas semanas estamos asistiendo a la profundización del modelo político del sistema imperante: el fraude electoral a gran escala. El 9 de agosto el desarrollo de las llamadas PASO no fue en absoluto normal, desde Bandera Vecinal advertimos casi desde la primera hora de la mañana que las irregularidades se multiplicaban en la Capital Federal y la Provincia de Buenos Aires, y al finalizar la jornada electoral, buena parte de esos problemas se vieron reflejados en los resultados. Escuelas enteras que abrieron sin boletas del Partido (un caso patético fue Lanús, donde ninguna mesa tenía nuestras boletas y hubo que hacerlas llegar luego a los principales colegios), robo constante o destrucción de boletas en numerosas mesas en las que nuestros fiscales las reponían y a los minutos volvían faltar (por ejemplo en la Comuna 8, Villa Lugano, la situación adquirió una extensión y una continuidad prácticamente imposible de controlar), y lo peor, la súbita desaparición de nuestros votos en distintos conteos finales, entre otros graves hechos que nuestros fiscales tuvieron que enfrentar ese día. El fraude fue generalizado, varias fuerzas de la oposición lo padecimos, y ciertamente fue una de las elecciones más nefastas de las últimas décadas.

En Tucumán, el domingo se repitió lo mismo, y quizás magnificado, porque allí gobierna un pequeño tirano sin escrúpulos como es José Alperovich, quien se convertirá en el próximo presidente de la Cámara de Senadores de la Nación si Daniel Scioli se alza con la primera magistratura en octubre o noviembre. En esta elección provincial el fraude fue un poco más lejos, y ya se pasó a la quema de más del 1% de las urnas de la provincia, algo inédito desde la implantación de la democracia. Luego, el lunes por la noche, cuando el pueblo tucumano salió a repudiar las maniobras del gobierno, recibió como respuesta oficial balazos, gases lacrimógenos y detenciones por doquier, como si viviésemos en la Franja de Gaza o en la China comunista.

Es claro que el mayor desafío que asume el Nacionalismo, y más concretamente su única expresión político-electoral vigente, Bandera Vecinal, es enfrentar con éxito en los próximos años a esta maquinaria corrupta y mafiosa que opera cada vez con mayor desenfado en el país. La voluntad popular es avasallada elección tras elección, y a todos los ciudadanos honestos nos duele ver esta situación. Para muchos patriotas, tal vez caer en el desánimo pueda ser su primera reacción. Sin embargo, en Bandera Vecinal la adversidad nos fortalece, y la historia de lucha de nuestro movimiento así lo atestigua.

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